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 Por ser gorda casi pierde su licencia de conducir  

Gloria Retes

La mujer pesa 90 kilos y está indignada porque inicialmente su permiso fue rechazado por "evidente sobrepeso".

La mañana del martes 24, Gloria Retes permaneció en una fila varias horas. A sus 46 años, con un metro sesenta de estatura y 90 kilos de peso, se cansó un poco. Pero aguantó estoicamente su turno con el doctor, quien le daría el visto bueno para renovar la licencia de conducir.

El facultativo de la Dirección del Tránsito, Francisco Bravo, una vez que examinó a la señora Retes, según la mujer, dictaminó: "Tenemos malas noticias para usted. Está rechazada su licencia por evidente sobrepeso".

La atónita rancagüina no lo podía creer. Maneja desde los 19 años y nunca ha protagonizado un accidente. Pero lo que más le molestó fue el trato dado por el médico, "un caballero que incluso era más panzón que yo", reclamó.

Luego de un rato fuera de la consulta masticando la rabia, le pidió a la secretaria del médico ser recibida otra vez. "Y el doctor me mandó a decir prepotentemente que si quería recurriera a un abogado, porque él sólo cumplía con la ley", recuerda.

La normativa aludida es el artículo 13 de la Ley de Tránsito, que pide como requisito para la obtención del documento acreditar idoneidad moral, física y psíquica. Impedimentos que Gloria Retes niega rotundamente.

Lo que más le molestó es que si bien reconoce su sobrepeso, "no tengo ninguna enfermedad asociada, no tengo mala salud por mis kilos de más, ni tengo la presión alta, además manejo de lo más bien. ¡Y estoy súper lejos de ser obesa mórbida!", protestó.

Antes del bochorno, Gloria Retes había tomado medidas para superar su problema. Hace dos meses se atiende con una nutricionista, hecho que finalmente le posibilitó obtener la licencia de conducir recién el viernes.

A la municipalidad llevó un certificado que avalaba recibir atención médica. Gracias al documento pudo volver a circulación, "y dejé en el pasado un episodio que prefiero olvidar", concluyó.

Su caso llegó a oídos del alcalde de Rancagua, Pedro Hernández, quien habría expresado su molestia, porque también carga con algunos kilitos de más.

Diario Las Ultimas Noticias // Sebastián Foncea

Domingo 29 de febrero de 2004